Introducción

Una tendencia municipal

Las estrategias energéticas municipales reúnen una multiplicidad de ideas innovadoras para cambiar la infraestructura de la energía local y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. El éxito del trabajo de innovación energética municipal depende de que los ciudadanos acepten las propuestas: es necesaria la participación de quienes deben readaptar la eficiencia energética en sus viviendas, de quienes están adoptando opciones de transporte más ecológicas y de aquellas personas que comienzan a asignarles otro sentido a los procesos de compra, venta y titularidad de la energía.

Para garantizar que los usuarios puedan poner a prueba y adoptar las nuevas soluciones, y que estas proporcionen el beneficio local previsto, los ayuntamientos están convocando progresivamente a los ciudadanos a participar en la elaboración de políticas.

Esta guía presenta ejemplos de ayuntamientos de toda Europa que crean políticas energéticas en conjunto con los actores de la comunidad. Asimismo, la información aquí provista servirá de fuente de inspiración e ideas para los funcionarios municipales. La guía hace hincapié en las técnicas de participación utilizadas por los ayuntamientos para fomentar el compromiso ciudadano con las políticas y los proyectos relacionados con el clima.

El alcance de la participación

Nuestra definición de “participación comunitaria” está en consonancia con el concepto propuesto por la Asociación Internacional para la Participación Pública , que diferencia 5 niveles de participación:

  • Informar : Proporcionar a la comunidad información equilibrada y objetiva con el fin de que se comprenda el problema, las alternativas y/o las soluciones.
  • Consultar: Recoger las opiniones de los ciudadanos sobre el análisis, las alternativas y/o las decisiones.
  • Involucrar: Trabajar directamente con la comunidad durante todo el proceso para garantizar que sus inquietudes y aspiraciones se comprendan y se consideren en todo momento.
  • Colaborar: Trabajar colaborativamente con la comunidad en cada aspecto de las decisiones, incluido el desarrollo de las alternativas y las soluciones preferidas.
  • Empoderar: Garantizar que la comunidad tenga el poder de tomar las decisiones finales.

El presente documento explora una selección de ejemplos que pertenecen a los niveles de “involucrar”, “colaborar” y “empoderar”. El concepto de “creación conjunta” se utiliza para hacer referencia a las prácticas de participación que permiten involucrar a los ciudadanos, trabajar de manera colaborativa con ellos o empoderarlos, en el marco del proceso de toma de decisiones de las autoridades locales. La información se concentra en estas áreas ya que constituyen una herramienta adecuada para encontrar soluciones efectivas que proporcionen beneficios a nivel local y tengan más probabilidades de ser adoptadas por la población.

Al seleccionar una estrategia de participación comunitaria, es importante distinguir cuál de los diferentes niveles se desea lograr, de modo que los interlocutores comprendan las expectativas.

Los enfoques municipales

Las prácticas de creación conjunta entre el ayuntamiento y la comunidad permiten aprovechar al máximo la capacidad de innovación y la experiencia de los ciudadanos, lograr el consenso sobre un plan que reduzca las emisiones de carbono en el futuro y aumentar el número de actores dispuestos a impulsar el cambio en el contexto pertinente. Estudiaremos ejemplos de seis formas comprobadas de intervenciones municipales.

  • Los eventos de carácter puntual, que proporcionan un espacio reducido para la creación conjunta intensiva en torno a un tema específico.
  • Las juntas y los foros ciudadanos, que suponen reuniones periódicas para que la ciudad y la población estén en permanente contacto.
  • Las soluciones digitales, que dan voz a los ciudadanos en la toma de las decisiones públicas.
  • Las actividades de participación en los barrios, que se llevan a cabo en las áreas residenciales.
  • La colaboración con iniciativas ciudadanas para desarrollar nuevos proyectos y políticas.
  • La representación ciudadana en los directorios de las empresas municipales.

El proyecto mPower: del ayuntamiento para el ayuntamiento

Implementado desde 2018 hasta 2022, el proyecto mPower de Horizonte 2020 facilita el aprendizaje entre pares y reúne a más de un centenar de autoridades públicas locales europeas. Está diseñado para replicar las mejores prácticas innovadoras en materia de energía a nivel municipal, y permite el desarrollo de ambiciosos planes de transición energética.

La presente guía fue elaborada en colaboración con los funcionarios municipales que participan en el programa de intercambio “mPower Exchange” y es de relevancia para todos aquellos que desempeñan cargos en un ayuntamiento.

Durante el período 2019-2020, veinte ciudades de toda Europa participaron en el programa. Estructurado a partir de visitas a ciudades, el programa ha permitido a las autoridades locales reunirse para explorar, comprender y desarrollar proyectos energéticos nuevos y ya existentes. Este programa de aprendizaje de gran participación se ha centrado en el intercambio de conocimientos prácticos y experiencias. Las temáticas en las que se ha enfocado han sido la eficiencia energética en las viviendas, las comunidades energéticas locales y la expansión de las energías renovables.

La presente guía comparte el conocimiento y la experiencia adquirida gracias a estos innovadores ciudadanos. Si bien ningún proyecto puede reproducirse en su totalidad en otros sitios, creemos que otras ciudades encontrarán en estas experiencias la inspiración necesaria para crear soluciones adecuadas al contexto y las condiciones locales.

1. Los eventos de carácter puntual

En esta sección exploraremos ejemplos de ayuntamientos que han recurrido a eventos de carácter puntual para la creación conjunta de políticas energéticas.

Las asambleas ciudadanas: Brent, Reino Unido

El ayuntamiento de Brent inició su trabajo de participación comunitaria en cuestiones climáticas a través de una asamblea ciudadana.
Escala de participación ciudadana: involucrar

Imagen < Cortesía de Steve Cadman en Flickr

Brent es un municipio del noroeste de Londres. En respuesta a la presión pública y a la amenaza global y local que plantea el cambio climático, declaró una emergencia climática en 2019. Brent considera que el objetivo del Gobierno del Reino Unido de alcanzar el cero neto para 2050 no es lo suficientemente ambicioso, por lo que propone lograr la neutralidad de carbono en todo el municipio para 2030. Abordar la reducción de las emisiones de carbono de los hogares es el mayor desafío, ya que representan el 43 % de la huella de carbono directa del municipio, seguida por un 35 % proveniente de edificios comerciales e industriales y un 22 %, del transporte por carretera. El Ayuntamiento también tiene la intención de fomentar una mayor transición hacia comportamientos más sostenibles, que incluyan el abordaje del consumo y el transporte en las afueras del municipio.

Ha trabajado en conjunto con los residentes y las comunidades mediante una Asamblea sobre el Clima, creada para determinar la estrategia que se adoptaría en torno a cinco temáticas: el consumo, los recursos y los residuos; el transporte; la vivienda, los edificios y el entorno construido; la naturaleza y los espacios verdes; y el apoyo a las comunidades. Si desea obtener más información sobre Brent y su estrategia climática, consulte este sitio web.

Los ciudadanos elaboran políticas climáticas

Brent es uno de los varios ayuntamientos del Reino Unido que ha utilizado asambleas para otorgar a los ciudadanos el poder de configurar las políticas climáticas locales. Estas asambleas constituyen el espacio donde hasta 150 residentes se encuentran para debatir las respuestas que ofrecen sus ciudades ante el desafío climático. Suelen llevarse a cabo como una serie de eventos que suman alrededor de 25 horas y todos los asistentes reciben una remuneración por su participación. La diversidad de la población local se refleja mediante la selección aleatoria de miembros, que se lleva a cabo según el perfil del área. Durante los eventos, los miembros escuchan a una serie de oradores que apoyan al grupo para definir una serie de recomendaciones. Un comité independiente de partes interesadas se reúne en paralelo para corroborar que el proceso sea equilibrado e imparcial.

En Brent, el Ayuntamiento recurrió al presupuesto municipal para contratar a la consultoría Traverse, que tiene sede en Londres y se especializa en la ejecución de procesos de participación. Se le solicitó a Traverse que reclutara, diseñara y facilitara un proceso de consulta comunitaria para ayudar a dar forma a la estrategia climática.

La consultoría comenzó por crear una Junta asesora que contribuyera a definir el proceso, el contenido y la estructura. Entre los miembros de la Junta se encontraban diversos expertos que aportaban conocimientos especializados de disciplinas académicas, técnicas y sociales. En conjunto, la Junta formuló una pregunta central de investigación para que la Asamblea explorara posibles respuestas: “¿cómo podemos trabajar juntos para atenuar el cambio climático y su impacto mientras protegemos nuestro medioambiente, nuestra salud y nuestro bienestar? “. La pregunta debería responderse desde la perspectiva de cuatro partes interesadas diferentes: el Ayuntamiento, las empresas, otras  organizaciones y los ciudadanos. Con esta información de referencia, la Junta asesora estableció una estructura general para que la Asamblea elaborara una respuesta colectiva.

El proceso

Se decidió que la población local compartiera sus opiniones de dos maneras: a través de una Asamblea sobre el Clima, que incluiría a 50 personas, y a través de un micrositio, organizado por Commonplace, para llevar a cabo una consulta pública más amplia. Los representantes de la Asamblea fueron convocados a través de campañas en las calles, las listas de consultores anteriores del Ayuntamiento y las redes sociales. Su composición definitiva se estableció en función de la edad, el género, el origen étnico, el contexto socioeconómico y la zona de residencia de los miembros, de conformidad con los datos demográficos locales.

Una vez constituida, la Asamblea se reunió durante tres sábados para elaborar sus recomendaciones. En la primera sesión, los miembros se presentaron entre sí, acordaron un programa de trabajo y estudiaron cuestiones relacionadas con el cambio climático mediante material gráfico que incluía información sobre climatología, cuestiones climáticas locales y mundiales, y la reglamentación vigente. Luego, la segunda sesión se desarrolló con el objetivo de compartir ideas para ofrecer una respuesta ante el cambio climático. Los miembros exploraron una amplia gama de temáticas, como la posibilidad de consulta, los recursos, la recolección de residuos, el transporte, las viviendas y los edificios existentes, la naturaleza y la biodiversidad, la planificación de políticas y del nuevo desarrollo, la adaptación al calentamiento mundial, las energías renovables y la política.

También establecieron una serie de criterios con los que evaluar las opciones propuestas y entre los de mayor importancia se encontraban, por ejemplo, el coste versus el impacto, la viabilidad, la distribución equitativa de los costes y las cargas, los beneficios más amplios y la transparencia. En la última reunión, desarrollaron, revisaron y precisaron las opciones, antes de votar por las 10 recomendaciones finales que adoptaría el Ayuntamiento, ya sea en calidad de iniciador directo de acciones o como entidad catalizadora de las medidas tomadas por los vecinos, los individuos o las empresas. Las tres medidas más populares fueron el llamamiento a mejorar la recogida de residuos y utilizar bolsas de basura biodegradables, el apoyo a la utilización del transporte público, y la mejora del aislamiento y el revestimiento de los edificios locales. Antes de ser elevado ante el Ayuntamiento, el informe final también contempló el aporte realizado por los 326 residentes que presentaron sus propuestas a través del micrositio. Si desea obtener un resumen completo del proceso, consulte el informe de Traverse.

El proceso de Brent enfrentó algunos desafíos. Durante el ejercicio de análisis final del proyecto, el equipo manifestó su inquietud sobre cuál podría ser la manera menos abrumadora de proporcionar a los participantes los conocimientos básicos adecuados relacionados con la amplia gama de actores, los plazos de entrega y las geografías que suelen vincularse a las cuestiones de cambio climático. También se señalaron cuestiones relacionadas con la retención de la información entre sesiones y el sistema reductivo de votación, que limita el espacio de debate. A pesar de esto, los participantes se mostraron muy satisfechos con el proceso. Durante el taller final, se puso de manifiesto la necesidad no solo de un espacio continuo para la participación ciudadana en el diseño de la estrategia climática, sino también de un proceso similar para otras temáticas sociales.

El Ayuntamiento de Brent ofrece una respuesta

Las recomendaciones presentadas por la Asamblea se incluyeron en la estrategia climática quinquenal del Ayuntamiento, y se asignaron presupuestos específicos a las acciones del primer año. El Ayuntamiento se ha comprometido a mejorar el sistema de recolección y reciclado de residuos mediante la distribución gratuita de contenedores de alimentos y la puesta en marcha de iniciativas de productos textiles y electrónicos. También, ha asumido la responsabilidad de remodelar los bloques de pisos que son de su propiedad, con el objetivo a largo plazo de que todo el conjunto de viviendas obtenga un certificado de eficiencia energética (EPC) de categoría B para 2030. Las medidas que se implementarán en relación con el transporte se centran, principalmente, en fomentar el traslado a pie y en bicicleta, además de atender a la recomendación de brindar apoyo adicional al transporte público.

La historia de la participación comunitaria en la estrategia para el cambio climático no termina aquí. Desde que finalizó la Asamblea sobre el Clima, el Ayuntamiento de Brent sigue buscando formas de mantener el diálogo abierto. Más recientemente, ha creado un nuevo fondo climático que permitirá a los residentes decidir cómo gastar 500 000 libras esterlinas de las arcas municipales. Mediante un proceso llamado “presupuesto participativo”, los ciudadanos podrán presentar proyectos e ideas y votar cómo se asignará el dinero, en el “YOU Decide Decision Day” (Día en el que USTED decide).


Texto adaptado de la investigación realizada por Laura Williams

Financiación Impacto Más información y fuentes
Financiación con el presupuesto del Ayuntamiento.
  • 50 personas han aportado ideas a través del modelo de asamblea ciudadana directa.
  • 326 residentes han presentado sus propuestas en línea.
  • Las recomendaciones de la asamblea ciudadana se han incluido en la estrategia climática quinquenal del Ayuntamiento.
  • Las técnicas de participación ciudadana se entienden como una herramienta útil para la política climática que desarrollará el Ayuntamiento en el futuro.

Le Grand Debat: Nantes, Francia

Una comisión ciudadana supervisa el proceso de participación pública en Nantes.
Escala de participación ciudadana:
– involucrar (proceso participativo)
– empoderar (proyectos ciudadanos / comisión ciudadana)

Imagen – Cortesía de Ross Helen en Shuttershock

Nantes es la sexta ciudad más grande de Francia, ubicada a orillas del río Loira. La metrópoli de Nantes está formada por 24 ayuntamientos. La ciudad adoptó un marco ecológico en 2007 para reducir los gases de efecto invernadero y promover la transición energética. La metrópoli de Nantes ha participado en el Pacto de los Alcaldesdesde 2008, con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 % y triplicar la producción local de energías renovables para 2030.

La creación de una visión compartida

En 2016, la metrópoli de Nantes llevó a cabo “Le Grand Debat” para abrir espacios de debate sobre energía local y reunir a los ciudadanos, los ayuntamientos, las empresas, las ONG y otras partes interesadas a través de un proceso participativo. En el transcurso de siete meses, Nantes dio lugar a que 53 000 personas y 270 organizaciones exploraran las diversas maneras en que la transición energética del área podría beneficiar a toda la población local, diseñaran una hoja de ruta compartida y establecieran una amplia plataforma de actores para apoyar las actividades que se realizarían en la ciudad en relación con el clima.

El concepto fue impulsado inicialmente por la alcaldesa Johanna Rolland y un grupo de 23 alcaldes del Ayuntamiento metropolitano. La alcaldesa impulsó la aceleración del ahorro de carbono en toda la ciudad a través de la creación de una visión compartida con toda la ciudadanía. En conjunto, las partes interesadas presentaron la propuesta de “Le Grand Debat” (El Gran Debate) en el Ayuntamiento para ser votada, y el proyecto recibió un amplio apoyo.

Un grupo de cinco funcionarios públicos se encargó de coordinar las actividades. Gracias a la cofinanciación del Fondo de Desarrollo Financiero Regional, se organizaron 80 actos en los 24 ayuntamientos de Nantes. Los eventos se publicitaron a través de una campaña en las redes sociales (#NantesTransitions), donde los residentes podían presentar sugerencias al Ayuntamiento. La campaña también se hizo presente en las calles mediante el uso de un contenedor de color rosa que fue trasladado por la región para brindar nuevas oportunidades de participación.

Se dio prominencia a la supervisión ciudadana y a la transparencia de la iniciativa a través de una comisión independiente conformada por cuatro ciudadanos que asumieron la responsabilidad de monitorear el proceso y elaborar el informe final del evento.

Acciones ciudadanas

Uno de los principales resultados de la iniciativa consistió en el desarrollo de ideas para nuevas acciones y proyectos experimentales a cargo de 500 ciudadanos, con el fin de acelerar la transición energética en la región de Nantes. Las actividades emprendidas permitieron lanzar 10 campañas de mecenazgo, crear 5 nuevos proyectos  de investigación y acción, evaluar 12 programas liderados por la metrópoli de Nantes y elaborar una guía de conservación de la energía.

El informe final de “Le Grand Debat” sobre la transición energética se publicó en septiembre de 2017 e impulsó a la comisión, conformada exclusivamente por ciudadanos, a solicitar que el Ayuntamiento metropolitano y las partes interesadas locales colaboraran en el diseño de una hoja de ruta compartida.

La hoja de ruta, “Nantes, una metrópoli en transición”, fue adoptada por unanimidad por el Ayuntamiento el 16 de febrero de 2018. El documento contempla una transición energética que brinda beneficios a todos los habitantes e incluye cuestiones de movilidad y vivienda, el compromiso con la transición hacia las energías renovables locales y la promoción de la igualdad social.  En total, se acordaron 15 proyectos y se asumieron 33 compromisos, que han sido el punto de partida de una serie de acciones a llevar a cabo en colaboración con los habitantes y los actores del área.

La alcaldesa Johanna Rolland ha manifestado su satisfacción por el impacto que tuvo “Le Grand Debat” y sostuvo que “la hoja de ruta afirma una ambición colectiva que se basa en las singularidades de la transición energética en Nantes, según surgieron con claridad durante el debate: una transición 100 % ciudadana para el beneficio de todos los residentes, que valora los recursos locales”.


Texto adaptado de la investigación realizada por Laura Williams

Financiación Impacto Más información y fuentes
Fondo de Desarrollo Regional
  • 53 000 personas participaron en el proceso de consulta.
  • 500 ciudadanos concibieron nuevas iniciativas.
  • Se lanzaron 10 campañas de mecenazgo.
  • Se crearon 5 proyectos dirigidos por ciudadanos.
  • Se elaboró una hoja de ruta.

2. Las juntas y los foros

En esta sección exploraremos ejemplos de juntas y foros ciudadanos que funcionan como espacio donde los representantes de la ciudad y la población se reúnen periódicamente.

Los espacios abiertos: Cádiz, España

Escala de participación ciudadana: colaborar

Imagen – Cortesía de dkatana en Pixabay

Como en muchas otras ciudades españolas, dos nuevos partidos de izquierda asumieron el Gobierno local de Cádiz en mayo de 2015. La ciudad estaba enfrentado diversos problemas económicos y sociales, como un elevado nivel de deuda y desempleo. La gestión energética del Ayuntamiento era ineficiente, no existía un compromiso con las energías renovables y no se había tomado ninguna medida en los últimos años para reducir la pobreza energética.

La apertura

Cádiz Discussion

Imagen < Imagen 2 < Cortesía del Ayuntamiento de Cádiz

Proponer que se debata democráticamente la temática de la transición energética local ha sido un pilar de la transición energética de Cádiz desde un principio. Poco después de la victoria electoral de 2015, Cádiz contrató a la periodista y activista Alba del Campo para que contribuyera con la estrategia municipal de transición energética, incluyendo a la población local en el debate sobre la energía.

El proceso comenzó con una conferencia sobre transición energética celebrada por la ciudad. Como resultado de las recomendaciones surgidas de este evento, el Ayuntamiento creó la Mesa de Transición Energética (MTEC), una comisión abierta para el trabajo conjunto entre organizaciones, especialistas, empleados de la empresa municipal de energía (Eléctrica de Cádiz), académicos y cooperativas energéticas. La MTEC establece prioridades que sirven de guía para las medidas que se implementarán, entre las que se incluyen compromisos para reducir el consumo de energía, aumentar la eficiencia energética y el uso de energías renovables en edificios públicos, aprovechar el alto potencial de energía solar (Cádiz tiene 3000 horas de sol al año), poner fin a la pobreza energética, fomentar una transición democrática y equitativa para los ciudadanos, y crear empleos verdes. Desde la misma perspectiva de participación abierta, también se estableció un grupo de trabajo independiente para hacer frente a la pobreza energética.

Los comités son espacios abiertos permanentes para que los ciudadanos afectados por los problemas energéticos, las organizaciones de la sociedad civil, los especialistas, los académicos y los docentes, los empleados de la empresa municipal de energía, “Eléctrica de Cádiz”, y las cooperativas energéticas puedan trabajar en colaboración y establecer prioridades que encaucen las medidas futuras. Los miembros titulares de la MTEC se reúnen dos veces al mes para tratar una amplia gama de temáticas, y distintos especialistas se suman para contribuir con aportes específicos. Las decisiones se toman por consenso.

La naturaleza periódica de estas reuniones ha dado al Ayuntamiento la oportunidad de poner en práctica y desarrollar habilidades y capacidades de participación pública. Durante los cuatro años de reuniones de la Mesa, se han puesto a prueba diversos métodos para fomentar el debate y la discusión. La Mesa de Transición Energética ha sido descrita como “un laboratorio de participación”, un espacio donde una de las prioridades permanentes es encontrar formas de involucrar a las personas.

Una de las primeras medidas que adoptó la MTEC fue realizar una encuesta pública sobre conocimientos básicos de energía, a través de 450 entrevistas presenciales, la primera de este tipo que se realiza en España. Los entrevistados advirtieron que no entendían las facturas de electricidad. Más del 90 % de los participantes también manifestaron su deseo de que Cádiz adoptara un modelo con energías 100 % renovables. El hallazgo fue confirmado por los asistentes de la Mesa de Transición Energética. Como consecuencia, el Ayuntamiento decidió transformar Eléctrica de Cádiz, la mayor empresa energética de España, en una empresa que suministra a sus clientes energías renovables que genera en la ciudad.

La MTEC continúa trabajando en las prioridades para guiar las próximas medidas que tomará el Ayuntamiento:

  • Reducir el consumo de energía.
  • Aumentar la eficiencia energética y el uso de energías renovables en los edificios públicos.
  • Aprovechar el alto potencial de energía solar (Cádiz tiene 3000 horas de sol al año).
  • Erradicar la pobreza energética.
  • Fomentar una transición democrática y equitativa para los ciudadanos, y crear empleos verdes.

Para dar un mayor impulso a la transición hacia energías renovables, la mesa también organiza actividades de sensibilización a través de talleres, conferencias y ferias locales.

Cuando se le pidió una reflexión sobre el aspecto que permite que la mesa redonda sea una herramienta tan efectiva para la participación, Alba sostuvo que “los ciudadanos asisten porque comprueban que llevamos a cabo las cosas que desean que llevemos a cabo… No nos dedicamos únicamente a hablar: hacemos que las cosas sucedan”.

La Mesa contra la Pobreza Energética

Cádiz Award

Imagen  < Imagen 3 < Cortesía del Ayuntamiento de Cádiz

Junto con la MTEC, se creó una mesa adicional llamada Mesa contra la Pobreza Energética (MCPE) para responder a las inquietudes de los ciudadanos en torno a la asequibilidad de la energía para las familias vulnerables.

España enfrenta altos niveles de pobreza energética: el 15 % de la población vive en hogares que no tienen calefacción adecuada, a menudo porque les han cortado la electricidad ante la falta de pago de las facturas. Sin embargo, solo unas pocas grandes empresas energéticas reciben el beneficio de subvenciones gubernamentales de energía que permiten asistir a las familias de bajos ingresos. El programa no se aplica a los clientes de bajos ingresos de proveedores más pequeños.

En octubre de 2015, el Gobierno municipal aprobó por unanimidad un beneficio solicitado por el movimiento ciudadano: el descuento social que reduciría el costo de la energía para las familias vulnerables. En la propuesta se incluyó el compromiso de establecer de manera conjunta el descuento social a través de un proceso abierto.

Para diseñarlo, una mesa redonda participativa, cuyas decisiones se tomaban por consenso, se reunió durante tres años. El resultado de este proceso participativo fue la creación de una subvención, el bono social alternativo, que Eléctrica de Cádiz podría ofrecer a sus clientes. La subvención no solo reduce las facturas de quienes tienen dificultades económicas, sino que también contempla las necesidades energéticas específicas de cada hogar.

Un equipo de trabajadores sociales y expertos técnicos ayuda a identificar el nivel de subvención de energía financiada por el Ayuntamiento para cada cliente vulnerable, y ese valor se aplica a la factura de electricidad de la empresa pública. Se espera que este descuento garantice el acceso a la electricidad a más de 2000 familias al año.

Además del apoyo económico, el programa también ofrece capacitación en gestión de la energía. El objetivo es trabajar con las familias vulnerables para evitar, desde un principio, retrasos en el pago y el cargo de intereses. El bono social alternativo cuenta con un amplio apoyo de la comunidad.


Texto adaptado del blog de Alba del Campo, Ayuntamiento de Cádiz

Un nuevo concepto de “ente de la energía”: Gante, Bélgica

El Ayuntamiento de Gante creó una Junta sobre Políticas Alimentarias dirigida por ciudadanos independientes, que goza de un éxito sin precedentes. La ciudad está aprovechando la experiencia de la Junta para volver a involucrar a los ciudadanos, esta vez en el diseño de políticas medioambientales.
Escala de participación ciudadana:/em> empoderar

Imagen < Cortesía de Bas Bogaerts en Shuttershock

Gante es la tercera ciudad más grande de Bélgica y está situada en la provincia de Flandes Oriental. Los 156 km2 del ayuntamiento acogen a una población de 263 460 habitantes. Como ciudad portuaria, reúne 169 nacionalidades diferentes y tiene una gran población estudiantil (equivalente a casi un tercio de la población) que se traslada desde y hacia la metrópoli todas las semanas. Para mantener el equilibrio de la ciudad, es esencial la adaptación a las necesidades cambiantes de su población fluctuante.

Gante empezó a trabajar en su estrategia climática en 2009, cuando suscribió el Pacto de los Alcaldes. El objetivo a largo plazo de convertirse en una ciudad climáticamente neutra para 2050 se desglosa en compromisos a corto plazo que permitirán reducir las emisiones locales de carbono en un 20 % para 2020 y en un 40 % para 2040. Siete temáticas centrales dan fundamento a la estrategia: la eficiencia energética en el hogar y en los edificios comerciales, la implementación de medios de transporte con reducida emisión de carbono, el fomento de industrias y alimentos sostenibles, la instauración de una economía circular y la adaptación al clima. Cada una de estas temáticas se abordará en toda la ciudad a través de distintas actividades programadas. Por ejemplo, en materia de energías renovables, la ciudad ha estimado la necesidad de instalar 80 MW de energía solar y 100 MW de energía eólica para 2030, junto con la implementación de un esquema de actividades que permitirá visibilizar la manera en que se logrará el objetivo.

El desarrollo de la estructura de participación

Imagen < Solicitud para utilizar la imagen del foro de alimentos en línea

En una conversación con los representantes del equipo municipal sobre energía de Gante, mantenida durante el programa de mPower, se destacó el compromiso de considerar a los ciudadanos socios esenciales para acelerar la transición local. Se alienta a los residentes a compartir sus ideas sobre cómo abordar el desafío climático en el hogar y en la comunidad. El Ayuntamiento reúne estas ideas en un esquema de proyectos específicos para cada área del distrito, combinados para generar un impacto local positivo. El fundamento de la labor municipal es el compromiso de llevar a cabo una transición inclusiva, que contemple diversas maneras de abordar la vulnerabilidad energética, en colaboración con las comunidades y las cooperativas energéticas locales que ya existen, los centros de asesoramiento sobre energía y los nuevos proyectos.

El Ayuntamiento de Gante ha tomado medidas para mejorar el trabajo de su Junta de Asesoramiento Medioambiental. La Junta se creó en 1991 como un espacio para que los ciudadanos recibieran asesoramiento sobre cuestiones medioambientales. No obstante, la membresía fija de la Junta no permitía aprovechar al máximo los conocimientos especializados pertinentes ni representar a la ciudad en su conjunto, lo que propició la necesidad de un cambio.

Para dar un nuevo impulso a la Junta, el Ayuntamiento de la ciudad estableció la exitosa Junta sobre Políticas Alimentarias, dirigida por los ciudadanos.

La Junta sobre Políticas Alimentarias desempeña un papel importante en la labor más amplia de descarbonización del ayuntamiento. Trabaja con el principio de coproducción e involucra a diferentes partes interesadas e iniciativas de toda la ciudad en el establecimiento y la implementación de estrategias.

El Ayuntamiento ha desempeñado diversos roles en el trabajo de la Junta sobre Políticas Alimentarias, por ejemplo, como intermediario entre las partes interesadas, como habilitador y facilitador del desarrollo de iniciativas y, en el caso de ausencia de propuestas, también como generador de proyectos y proveedor de servicios. Para equilibrar la dinámica de poder, se han contratado los servicios de un facilitador neutral externo.

La Junta desarrolló su capacidad interna en materia de participación, comunicación, coproducción de múltiples partes interesadas y desarrollo de proyectos ágiles e iterativos de apoyo. La voluntad política y la predisposición a asumir riesgos, experimentar y ceder el control ayudaron a construir una relación de apoyo con la administración general de la ciudad. También resultó de importancia la asignación estricta de recursos para la tarea de generar el compromiso y apoyar los proyectos.

En 2013, Gante implementó su política alimentaria urbana para fortalecer las cadenas de suministro locales, aumentar la producción y el consumo sostenibles, mejorar el acceso a los alimentos y reducir los residuos. La Junta sobre Políticas Alimentarias ha elaborado la política y la estrategia de aplicación que, a día de hoy, continúa perfeccionando. La Junta tiene representación en debates municipales más amplios pero es independiente en la toma de decisiones. Después de una fase inicial de trabajo conjunto, se otorgó al grupo autoridad presupuestaria, que ha utilizado para financiar iniciativas innovadoras.

Cuando se le preguntó su opinión sobre la importancia de la participación activa de la ciudadanía, la coordinadora de políticas alimentarias, Katrien Vibeke, sostuvo que “es evidente el valor que tiene la creación conjunta. En los casos en los que no recurrimos a ella, tenemos muchas menos posibilidades de éxito. Es un factor clave para lograr nuestro cometido, ya que significa que la solución que se ofrece realmente satisface las necesidades locales”.

A partir del aprendizaje resultante de este exitoso modelo de creación conjunta, Gante ha trabajado en la incorporación de nuevos miembros y cargos para la Junta de Asesoramiento Medioambiental. Se ha llevado a cabo una convocatoria para que ciudadanos y expertos formen parte de la Junta en calidad de miembros. Inicialmente, se solicitó a los participantes que compartieran sus intereses y su experiencia. La ciudad desarrollará ahora una política con seis grupos especializados, incluyendo uno para temáticas de energía, que trabajarán juntos con el objetivo de elaborar recomendaciones para un nuevo plan climático.


Texto adaptado a partir de las sesiones de testimonios de expertos de mPower, durante la visita del proyecto a Gante.

Financiación Impacto Más información
Presupuesto municipal La Junta sobre Políticas Alimentarias lleva a cabo diferentes actividades entre las que se incluyen la implementación de un plan de capacitación escolar para el cultivo de alimentos, campañas de promoción del “día vegetariano” y el lanzamiento de una plataforma de distribución de alimentos para 57 000 personas necesitadas.

3. En línea

En esta sección, exploraremos ejemplos de formas de participación en línea.

Decidim: Barcelona, España

Una plataforma en línea optimiza la toma de decisiones municipales en Barcelona.
Escala de participación ciudadana: involucrar

Imagen < Imagen 2 < Cortesía del Ayuntamiento de Barcelona

Barcelona ha desarrollado una plataforma virtual participativa, Decidim, por medio de la cual los ciudadanos pueden proponer, debatir y respaldar nuevas propuestas para abordar los grandes desafíos que enfrenta la ciudad.

La plataforma de código abierto se desarrolló como respuesta a la exigencia del movimiento antiausteridad, que permitió la llegada del Gobierno municipal al poder, para lograr visibilidad en los debates públicos. La exigencia surgió como consecuencia de un ejercicio público de planificación de acciones municipales, después de las elecciones de 2015, y quedó plasmada en la política pública. La intención era cambiar la dinámica entre el Ayuntamiento y los ciudadanos, dando a la población local “una verdadera voz” en las consultas. La herramienta en línea proporcionaría una vía clara de comunicación entre la sociedad civil y la administración pública.

El Ayuntamiento, apoyado por el liderazgo de la directora de tecnología de Barcelona, Francesca Bria, asignó 1,5 millones de euros a la iniciativa. La plataforma, llamada Decidim, fue creada por un grupo de colaboradores de los sectores público y privado, entre ellos la Universidad Abierta de Cataluña y dos firmas desarrolladoras con sede en Barcelona, Codegram y aLabsm.  La herramienta abarca una amplia variedad de ejercicios de participación, por ejemplo, mecanismos de planificación estratégica, presupuestación participativa, iniciativas, y asambleas y consultas ciudadanas.

El Ayuntamiento de Barcelona utilizó por primera vez la herramienta para diseñar el Plan de Acción Municipal 2016 – 2019. A través de Decidim, se invitó a los residentes a presentar propuestas que desearían ver plasmadas en la ciudad. La respuesta de los residentes no se hizo esperar. Alrededor de 40 000 ciudadanos presentaron un total de 10 860 solicitudes, de las cuales 8142 fueron aprobadas.  Posteriormente, se sintetizaron las propuestas para encontrar temáticas en común. En materia climática y energética, se incluyeron en el plan final las siguientes ideas: convocar a la creación de un proveedor minorista municipal de energía, optimizar la infraestructura utilizada por los peatones y los ciclistas, y mejorar la calidad del aire.

El Ayuntamiento no cree que Decidim sea la única forma de involucrar a los ciudadanos. Es una herramienta para mejorar la participación digital; sin embargo, el mecanismo no excluye las formas tradicionales en que los actores de la sociedad civil han contribuido con el diseño de las políticas públicas. El Ayuntamiento cuenta con un departamento municipal multidisciplinario independiente que organiza asambleas vecinales, sesiones de capacitación y actos abiertos para empoderar a los ciudadanos, en particular en aquellas comunidades que no tienen una representación suficiente. Durante el desarrollo del Plan de Acción 2016-2019, el departamento llevó a cabo un total de 412 eventos presenciales, que reunieron a 13 614 personas.

Hoy en día, la plataforma Decidim es administrada por una asociación como un bien común, que puede ser utilizado por cualquier ciudad u organización. Las ciudades de Helsinki, Tampere, México y Pamplona ya han recurrido a ella para apoyar sus procesos.


Texto adaptado a partir de la investigación realizada por Laura Williams (mPower).

Financiación Impacto Más información
  • 1,5 millones de euros de capital inicial (incluye costes de desarrollo de software).
  • Presupuesto municipal
  • 40 000 residentes participaron en la elaboración del Plan de Acción Municipal

Fráncfort me pregunta: Fráncfort, Alemania

Fráncfort lanza una aplicación para fomentar el intercambio permanente con los residentes locales.
Nivel de participación: involucrar

Imagen < Cortesía de Leonhard Niederwinner en Pixabay

Fráncfort del Meno es una de las ciudades con mayor densidad de Alemania, famosa por su sector bancario y por tener uno de los aeropuertos más grandes de Europa. También es el centro de la logística digital de Alemania: el 80 % del tráfico de Internet del país se realiza a través de servidores con base en Fráncfort. La ciudad tiene más de 750 000 habitantes y está creciendo a un ritmo acelerado.

Es fundamental para los ciudadanos y para el medioambiente que Fráncfort adopte una actitud de mayor consciencia sobre cuestiones climáticas. La meta del ayuntamiento es reducir en un 95 % las emisiones de carbono para 2050, en comparación con 2010, y disminuir a la mitad el uso de energía en el mismo plazo. Para que la ciudad logre sus metas, la administración ha puesto en marcha diversos planes y procesos, entre los que se destaca el “Plan maestro para una protección total del clima”.

El trabajo se está realizando con un énfasis especial en involucrar a los residentes en la transformación municipal. Para mantener un intercambio continuo con los residentes, se ha implementado una aplicación llamada Frankfurt Fragt Mich (Fráncfort me pregunta), por medio de la cual los ciudadanos pueden conectarse directamente con el Ayuntamiento y presentar una reclamación o una idea sobre diversas temáticas, una de las cuales es la acción climática. Si la idea logra reunir 200 partidarios en un plazo de ocho semanas, el Ayuntamiento se hace cargo de la temática.

Otra medida participativa es la adoptada mediante un programa destinado a los barrios, que permite a los residentes solicitar subvenciones de hasta 2000 euros para poner en práctica ideas relacionadas con la protección del clima. Los residentes también pueden solicitar subvenciones para cubrir los gastos materiales de proyectos que contribuyan al bien común y den lugar a una reducción de las emisiones de CO2 en su barrio.


Autoría del Ayuntamiento de Fráncfort y Josephine Valeske (TNI)

4. Las actividades de participación en los barrios

En esta sección, exploraremos experiencias de ayuntamientos que han organizado eventos de creación conjunta a nivel barrial.

La creación de una cooperativa aliada: Plymouth, Reino Unido

El Ayuntamiento de Plymouth proporciona el capital inicial para la creación de cooperativas energéticas locales, y trabaja en colaboración con ellas.
Nivel de participación: colaborar

Imagen < Imágenes inspiradas en Pixabay

Plymouth es una ciudad de 260 000 habitantes, ubicada en el condado de Devon, en el sudoeste de Inglaterra, a orillas de un gran puerto natural. Ha sido durante mucho tiempo uno de los puertos más importantes del país. Su industria de manufactura y el puerto, que en el pasado permitió la inmigración al continente americano, siguen dominando la economía y el paisaje de la región. En las últimas décadas, la ciudad ha enfrentado diversos desafíos como la disminución de la productividad, la caída de los salarios y el aumento de la pobreza y la desigualdad. El astillero que alguna vez empleó a decenas de miles de personas ahora solo tiene 2500 empleados.

Los ciudadanos sufren las consecuencias del deterioro de la estabilidad económica, agravado por significativos recortes en el gasto público destinado al apoyo social.  En algunas zonas, la tasa de pobreza infantil es del 40 %. El 35 % de los residentes de algunos distritos vive en la pobreza energética: este hecho genera, a su vez, problemas de salud mental y física, intensificando el estrés, incluido el estrés por motivos económicos, ya que las personas se ven obligadas a hacer frente a deudas que les resultan imposibles de pagar. Los indicadores de salud mental en la ciudad son deficientes, y hay una alta tasa de suicidio.

La estrategia para el cambio climático de Plymouth asume la urgencia de los desafíos que enfrenta la ciudad. Se centra en fomentar el esfuerzo de la comunidad por mejorar la eficiencia energética y abordar los problemas sociales al mismo tiempo que la reducción de carbono.

Ideas nuevas

En 2012, el Equipo Especializado en Bajas Emisiones de Carbono del Ayuntamiento de la ciudad de Plymouth presentó una idea ambiciosa para cambiar la forma en que se compra, se utiliza y se genera la energía en la ciudad. La intención fue establecer una organización comunitaria de energía que pudiera proporcionar a los ciudadanos y las empresas locales un canal claro para trabajar en colaboración con el Ayuntamiento en la lucha contra el cambio climático y la pobreza energética. Ante la creciente frustración pública y la desconfianza en los “seis grandes” proveedores de energía del Reino Unido, empezó a predominar en el Ayuntamiento una necesidad intensa de cambio. Un concejal local, en particular, defendió la idea de buscar una alternativa más justa y confiable, y propuso la creación de una organización conformada por miembros, que convocara a los residentes locales en calidad de coautores de nuevos servicios energéticos.

La iniciativa recibió el apoyo de la administración política y el Ayuntamiento comenzó a tomar medidas para permitir el proceso de creación de una comunidad energética. El personal municipal dedicó tiempo a reclutar cien miembros fundadores y directores voluntarios, desarrolló un plan de negocios y llevó a cabo estudios que permitieron localizar sitios potenciales para un proyecto de energía solar de propiedad comunitaria.

Impacto

El resultado de este esfuerzo conjunto fue la creación de Plymouth Energy Community (PEC) en 2014, una nueva sociedad cooperativa de beneficio comunitario. La organización es propiedad de los miembros y funciona en beneficio de la comunidad. Tiene el objetivo de que un mayor sector de la población pueda ser propietario de la infraestructura de energía y emprenda proyectos de asistencia para las familias excluidas a causa de la pobreza energética.

Imagen < Cortesía de Plymouth Energy Community

Gracias al esfuerzo conjunto de los 12 integrantes del personal municipal, los 200 miembros y los cien voluntarios activos, la cooperativa desempeña una función clave como catalizadora para que los residentes tomen el control de los asuntos energéticos. La membresía está abierta a todo individuo u organización que adhiera a los objetivos de PEC. Los miembros pueden participar en el funcionamiento diario de PEC a través de un programa de eventos periódicos que incluye, por ejemplo, visitas semanales de asesoramiento energético y la oportunidad de ocupar uno de los ocho cargos de director no ejecutivo de la organización. Las votaciones se llevan a cabo sobre la base de un voto por miembro. La relación entre el Ayuntamiento, el personal de PEC y los miembros se fortalece gracias al tiempo que el personal del Ayuntamiento ofrece a la cooperativa mediante un acuerdo de servicios.

La naturaleza de esta estructura permite que PEC y el Ayuntamiento conversen sobre las nuevas necesidades energéticas de los ciudadanos. Esta dinámica ha sido particularmente notable durante las crisis recientes. Cuando la pandemia de COVID-19 agravó la precariedad en la que vivían muchos residentes de Plymouth, PEC desplegó, a través de sus redes, nuevos puntos de asistencia para los ciudadanos con problemas energéticos. También, a medida que la crisis energética de 2021 generó aumentos en las facturas de electricidad, PEC estableció un Fondo de apoyo para los hogares, que permite a los trabajadores de primera línea y a las personas con problemas energéticos acceder a subvenciones para poder cumplir con el pago de las facturas eléctricas del invierno.


Autoría de Justin Bear, Ayuntamiento de la ciudad de Plymouth

Proyecto “Smarter Together”: Múnich, Alemania

Múnich convierte un distrito en un espacio para la transición, el debate y la experimentación en materia energética, con la asistencia de una base de datos.
Nivel de participación: involucrar

Imagen > Cortesía de Stefan Kühn en Wikipedia Commons

Múnich es la capital y la ciudad más poblada del estado federal de Baviera, Alemania.  Con una población de alrededor de 1,5 millones de habitantes, es la tercera ciudad más grande del país. El Ayuntamiento ha establecido el ambicioso objetivo de alcanzar la neutralidad climática para 2035.

Gracias al proyecto “Smarter Together”, Múnich ha tenido la oportunidad de experimentar con un innovador modelo de creación conjunta con la ciudadanía, convirtiendo un distrito en un espacio de debate y experimentación sobre cuestiones de transición energética. La idea nació por el afán de poner a disposición de la población local datos y experiencias en planificación urbana para dar forma a soluciones energéticas inteligentes que reduzcan al menos a un 20 % las emisiones de CO2 en los barrios, y mejoren la calidad de vida. Con 6,85 millones de euros de financiación del programa Horizonte 2020, la ciudad se comprometió a invertir aproximadamente 20 millones de euros en un distrito. El proyecto fue gestionado por MGS (Sociedad para la Renovación Urbana de Múnich), una empresa municipal.

La elección del distrito

Se eligió el distrito de Neuaubing-Westkreuz/Frieburg para poner el modelo a prueba. Situado en el extremo occidental de la ciudad, es el hogar de 30 000 residentes que provienen de orígenes socioeconómicos y culturales diversos. El estándar de eficiencia energética relativamente bajo de las propiedades residenciales de los años 60 y 70 convirtió el área de Neuaubing-Westkreuz en un sitio ideal para explorar cuestiones relacionadas con el uso eficiente de la energía, la movilidad electrónica y las oportunidades de energía renovable, en colaboración con los residentes actuales.

El proyecto recurrió a diversas técnicas de participación comunitaria para comenzar el diálogo. Se lanzó una campaña de comunicación a través de un sitio web y un periódico propios, y también se utilizaron las redes sociales. Para organizar los debates públicos, un antiguo gimnasio fue transformado en una centro de información donde los residentes podían interactuar con el equipo encargado del proyecto, consultar los datos hallados y colaborar con las soluciones. A lo largo de cuatro años, el centro fue la sede de 25 talleres diferentes, en los que participaron 4000 personas.

La transición del barrio

De este proceso surgieron nuevos proyectos de movilidad, tecnología y energía. Se establecieron ocho centros de movilidad para que los residentes pusieran a prueba los servicios de uso compartido con el transporte público tradicional. Los ciudadanos también podían hacer un seguimiento de triciclos, bicicletas y automóviles eléctricos, y explorar la infraestructura de recarga y los puntos de información digital, todo lo cual les permitía experimentar la conexión entre las formas físicas y digitales de movilidad. Se instalaron nuevos semáforos que podían monitorear la movilidad, los flujos de tráfico y la calidad del aire, generando datos que se publicaron en la aplicación SmartCity. En lugar de que las decisiones fueran tomadas por el equipo encargado del proyecto, los residentes utilizaron los datos públicos para decidir por sí mismos acerca de las prioridades que se debían contemplar en materia de desplazamiento. Los datos también informaron y estimularon el debate público para determinar cuál era la mejor forma de abordar las problemáticas emergentes.

En cuanto a la eficiencia energética, se renovaron 43 000 m2 de espacio habitable residencial con un trabajo de muy alta calidad.

Verena Stoppel, una de las coordinadoras del proyecto, destacó la importancia de la producción conjunta. “Las soluciones de ciudades inteligentes no tienen mucho que ver con la tecnología de punta, sino más bien con cuestiones de gobernanza y la adopción de nuevos procesos. Ya todos conocemos el aporte de las soluciones tecnológicas”. El proyecto “Smarter Together” habilitó una posibilidad eficaz de llamar la atención sobre la gobernanza y los procesos, permitiendo incluir a aquellas personas que se verían beneficiadas por los nuevos sistemas implementados.


Texto adaptado de la entrevista que brindaron Verena Stoppel y Bernhard Klassen, de Múnich, en el pódcast de mPower.

Financiación Impacto Más información
  • 6,85 millones de euros
  • Financiado por el programa Horizonte 2020.
  • Se establecieron 8 centros de movilidad.
  • Se renovaron 43 000 m2 de vivienda residencial.

Laboratorios ciudadanos: Mannheim, Alemania

Mannheim inaugura un laboratorio ciudadano como espacio para fomentar el trabajo colaborativo de innovación social entre la ciudad y su población.
Nivel de participación: involucrar

Imagen < Imagen 1

La ciudad de Mannheim, en el suroeste de Alemania, se encuentra cerca de dos ríos, el Rin y el Neckar, y es conocida por su industria pesada. La ciudad enfrenta un desafío climático de urgencia. Se ha comprometido a alcanzar la neutralidad climática para 2050, aunque tiene la intención de lograr el objetivo incluso antes. A  tal fin, está elaborando un Plan de Acción Climática 2030, medidas de adaptación al impacto climático y un cronograma de provisión de fondos, en cooperación con la Agencia de Acción Climática. Gracias a este trabajo conjunto, la ciudad está ofreciendo la posibilidad de realizar consultas y obtener subsidios, y ha inaugurado un nuevo laboratorio ciudadano que permite a los residentes participar en el proceso de toma de decisiones.

Actualmente, Mannheim enfrenta varios desafíos en su intento de reducir las emisiones de carbono: la central eléctrica de carbón Grosskraftwerk Mannheim (GKM) suministra energía no solo a los 320 000 residentes de la ciudad, sino también a las localidades de las cercanías (un total de 2,5 millones de hogares), y 160 000 viviendas están conectadas a su sistema de calefacción urbana. Por otro lado, Mannheim es famosa por la importancia de su industria pesada y se caracteriza por su elevado consumo de energía, que deberá reducirse para que la neutralidad climática se convierta en una posibilidad real.

No obstante, se han hecho proyecciones prometedoras. Un estudio reciente del Instituto Wuppertal sugirió que la ciudad puede reducir sus emisiones de CO2 relacionadas con la energía en un 99 % para 2050, en comparación con los niveles actuales, y así cumplir con los objetivos del Acuerdo de París a nivel municipal. La mayor parte de esta reducción se lograría mediante el desmantelamiento de la planta GKM para 2033. Existe una posibilidad realista de generar casi 1 TWh de electricidad ecológica en la misma ciudad. Las fuentes serían la energía solar, asistida por bombas de calor fluviales, las centrales eléctricas y de calefacción de biomasa, y la generación de energía eólica. Sin embargo, la ciudad dejaría de ser un exportador neto de electricidad para convertirse en un importador neto.

La innovación social

Junto con la organización ICLEI (Gobiernos Locales por la Sostenibilidad), Mannheim es una de las seis ciudades que participan en el proyecto de la UE conocido como SONNET (Innovación Social en Transiciones Energéticas). La ciudad está explorando las maneras en que las innovaciones sociales pueden facilitar la transición energética. Para ello, estableció un laboratorio ciudadano en el que se desarrollan y se ponen a prueba nuevos procesos de gobernanza y participación de organizaciones. Este espacio es de suma importancia, ya que las innovaciones sociales tienen lugar cuando se transforman las relaciones sociales.  El laboratorio ciudadano es el sitio donde las partes interesadas locales, como la administración del distrito, el Centro de Consumidores, las empresas, las asociaciones locales y los ciudadanos, se ponen en contacto, participan en los procesos de toma de decisiones y reciben el apoyo de la ciudad de Mannheim.

Está ubicado en Neckarstadt-West, un área que a menudo se ve desfavorecida y hace frente a problemas sociales, aunque también tiene mucho potencial creativo.

El proceso continuó a pesar del desafío de la pandemia de COVID-19: en septiembre de 2020 se llevó a cabo un evento emergente en un espacio público, respetando las medidas de seguridad e higiene, y se invitó a los transeúntes a debatir las ideas ya existentes y aportar nuevas perspectivas.

El proyecto SONNET y las propuestas que surgieron del laboratorio ciudadano se presentaron y debatieron en numerosas redes y reuniones. Los resultados se utilizaron en un debate interactivo virtual organizado por los residentes del barrio en diciembre de 2020. Más de 50 participantes continuaron desarrollando las ideas para la transición energética local y social. Diversos grupos pequeños fueron protagonistas de animados debates en torno a temáticas como movilidad ecológica, promoción, educación y participación, y energía y vivienda.

Para que la participación ciudadana no se viera obstaculizada por la pandemia, el laboratorio ciudadano estableció el Mobile Green Room® en Neckarstadt-West, de mayo a agosto de 2021. Esta “sala verde” permitió que las organizaciones y las asociaciones locales reunieran a adherentes de las acciones que habilitarán la transición energética a nivel local. Asimismo, existe un portal de participación en línea donde se puede votar por las ideas desarrolladas, ofrecer apoyo y aportar nuevas perspectivas. El evento de cierre de SONNET tuvo lugar en julio de 2021, y las ideas se integraron en el Plan de Acción Climática 2030 de Mannheim, que se está desarrollando actualmente.


Texto redactado por Sabrina Hoffmann y Viktoria Reith, Oficina de Estrategia Climática, ciudad de Mannheim

5. La colaboración con iniciativas de ciudadanos

El abandono del gas como recurso: Horst aan des Maas

El Gobierno municipal se asocia con un grupo de residentes locales para diseñar una estrategia ambiciosa de calefacción con bajas emisiones de carbono.
Escala de participación ciudadana: colaborar

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El ayuntamiento de Horst aan de Maas está situado en el sudeste de los Países Bajos, cerca de la frontera con Alemania. En 2020 adoptó una nueva política local de sostenibilidad con cuatro objetivos principales: Horst aan de Maas tiene el objetivo de alcanzar la neutralidad climática total para 2050 y convertirse en una ciudad con una infraestructura resistente al clima, que genera recursos circulares y protege la naturaleza.

La población, que incluye aproximadamente 42 000 ciudadanos, está muy comprometida con una serie de proyectos de sostenibilidad que está desarrollando junto con empresas locales y otras partes interesadas. En 2019, la ciudad fue galardonada con el European Green Leaf Award, en reconocimiento por sus logros colectivos.

Una solución conjunta para la problemática de la calefacción

Imagen < 3.a  imagen < Cortesía del Ayuntamiento de Horst aan de Maas

El acuerdo climático nacional holandés exige que el sistema de calefacción de todos los edificios deje de utilizar gas natural (combustible fósil) para 2050. Dado que casi el 90 % de los hogares utilizan gas para la calefacción, el objetivo significa un desafío de gran envergadura. Para Horst aan de Maas, implica la renovación de más de 15 000 hogares en un período de 30 años (entre 500 y 600 hogares por año). El Ayuntamiento ha desarrollado un Plan para la Transición de la Calefacción, que establecerá las mejores alternativas al gas natural para la zona.

Hubo proyectos locales que requerían el uso de energía geotérmica, aunque la incertidumbre sobre el riesgo de terremotos de la región ha puesto fin a esta posibilidad. Por lo tanto, la solución para la mayoría de los hogares y edificios de la ciudad será cocinar con electricidad, mejorar en gran medida la eficiencia energética de los edificios y luego comenzar a utilizar bombas de calor. El Plan se actualizará cada dos años para adaptarlo a las innovaciones tecnológicas u otros desarrollos que puedan surgir, incluidas las propuestas de los ciudadanos.

Un pueblo pequeño con grandes ambiciones

Un grupo de habitantes de Kronenberg, un pueblo de 450 hogares, ubicado en el distrito municipal de Horst aan de Maas, está impulsando la descarbonización local. En 2015, fundaron la asociación “EnergieKronenberg”, con el objetivo de que el pueblo alcance la neutralidad energética para 2030. Un estudio conjunto de la fundación del pueblo de Kronenberg y el Ayuntamiento de Horst aan des Maas demostró que la implementación de un sistema totalmente eléctrico es la mejor opción para lograr la descarbonización. Pero este escenario no será sencillo de implementar, ya que cada propietario deberá invertir en la adopción de medidas energéticas.

En la siguiente etapa, la fundación y el Ayuntamiento analizaron soluciones colectivas a pequeña escala, por ejemplo, que dos viviendas compartan una misma bomba de calor. La asociación planea desarrollar especificaciones técnicas y luego estimar el coste de la electrificación de todos los edificios del pueblo.

La mejor estrategia de aplicación se decidirá entonces en estrecha consulta con los ciudadanos de Kronenberg: su apoyo es necesario para que los planes avancen. Entre las opciones posibles se encuentran los planes individuales detallados que respeten el ciclo natural de mantenimiento del hogar y la sustitución de equipos, o una estrategia coordinada con una gestión más estricta, centrada en el poder adquisitivo colectivo y los procesos de trabajo eficientes.


Texto redactado por Sonja Coolen, del Ayuntamiento de Horst aan de Maas

Impacto Más información y fuentes
  • Los residentes se han involucrado directamente en el diseño de la política para una calefacción con bajas emisiones de carbono.
  • Se ha podido explorar la opción de una bomba de calor compartida por dos viviendas como solución innovadora de calefacción con bajas emisiones de carbono.

La adopción de iniciativas de la comunidad: Meath, Irlanda

El Ayuntamiento de Meath se asocia con el grupo para la energía de residentes de Batterstown con el fin de implementar el plan maestro de energía.
Nivel de participación: colaborar

Imagen > Cortesía de Thomas Nugent en Geography

Irlanda siempre se ha destacado por su espíritu comunitario, desde los días previos a la electrificación, cuando los agricultores se ayudaban mutuamente a recoger la cosecha, hasta los tiempos modernos, en que las comunidades trabajan en conjunto para crear un entorno más limpio y ecológico, en el marco de iniciativas como “Tidy Towns” (Ciudades Limpias). Más recientemente, durante la pandemia de COVID-19, este espíritu comunitario y de solidaridad ha unido a los ciudadanos para brindarse apoyo mutuamente y proteger al sector más vulnerable de la sociedad. Del mismo modo, toda transición energética y acción climática debe ejercerse respondiendo a los valores de justicia e inclusividad, para que nadie quede relegado.

La Comunidad de Energía Sostenible (SEC), gestionada a través de la Autoridad de Energía Sostenible de Irlanda (SEAI), ofrece a los ciudadanos la oportunidad de estar más informados en cuestiones relacionadas con la energía y la eficiencia energética. El proceso comienza con el establecimiento de un grupo de gestión; luego, el siguiente paso es desarrollar un plan maestro de energía para la comunidad, con la ayuda de un consultor.

La inversión inicial de las nuevas asociaciones

Batterstown es una pequeña aldea rural ubicada en el condado de Meath. Bajo el liderazgo de Philip McCormack y con la ayuda de un mentor, Gavin Harte, el comité dedicó muchas horas de trabajo a recopilar información y vincularse con los residentes, en su afán por iniciar el proceso de implementación de la Comunidad de Energía Sostenible.

Sin embargo, no resultaría sencillo para esta pequeña comunidad solventar el coste inicial de contratar y designar a un consultor para desarrollar el plan maestro de energía. La aldea convocó al Ayuntamiento del condado de Meath a una reunión con los residentes para solicitar su asistencia.

Después de consultar con su departamento de finanzas, el Ayuntamiento acordó convertirse en un socio principal de la Comunidad de Energía Sostenible de Batterstown, contratar y pagar al consultor, y luego recuperar el dinero a través de la SEAI. Esta decisión no se tomó a la ligera. Uno de los factores determinantes fue la clara dedicación y el compromiso de Philip y sus colegas, y la certeza de que se podría contar con el significativo apoyo de su mentor, Gavin. No quedaban dudas de que existía la intención de cumplir con el plan maestro. A principios de 2019, se creó la asociación y se contrató y designó a los consultores.

La celebración del éxito

Para celebrar esta asociación y promocionar la Comunidad de Energía Sostenible, el Ayuntamiento del condado organizó un evento de lanzamiento, que comenzó con una exhibición de empresas locales que promueven tecnologías de eficiencia energética, vehículos eléctricos y otros productos relacionados con el clima, la energía o la sostenibilidad. Posteriormente, se llevó a cabo una sesión más estructurada donde el Ayuntamiento, la Comunidad de Energía Sostenible, la SEAI y el mentor explicaron los fundamentos de la asociación y el proceso atravesado para convertirse en una entidad de esas características.

El evento tuvo dos impactos positivos. En primer lugar, abrió el proceso de la Comunidad de Energía Sostenible para incluir a aquellos interesados en participar y les permitió hablar con las personas involucradas en dicho proceso. El segundo impacto imprevisto fue el beneficio que obtuvieron los proveedores locales a partir del éxito de la exhibición, que sirvió de modelo para una serie de exhibiciones itinerantes de acción climática, seis de las cuales tuvieron lugar entre 2019 y principios de 2020.

La asociación benefició a ambas partes. La Comunidad de Energía Sostenible pudo aprovechar la experiencia y las habilidades de contratación del Ayuntamiento, respetando así los procedimientos adecuados sin padecer la incertidumbre de cómo financiar el plan maestro energético. El Ayuntamiento se puso en contacto con un grupo de personas dispuestas a participar en el trabajo de acción climática y mejoró su reputación. Desde una perspectiva nacional, el acuerdo se alinea con el Plan de Acción para Abordar el Desglose Climático 2019, elaborado por el Gobierno, y un programa reciente que busca establecer más de 1500 comunidades de energía sostenible en todo el país.

La asociación y la colaboración son de gran importancia, y es de destacar la sólida relación establecida con la Comunidad de Energía Sostenible de Dunleer, un emprendimiento sin ánimo de lucro en el condado colindante de Louth. Esta Comunidad ha sido de gran ayuda para impartir talleres y apoyar a la Comunidad de Energía Sostenible de Meath. También, ha incluido a hogares de Meath en su solicitud para participar de la iniciativa Better Energy Community. El modelo de asociación principal ha despertado el interés de otras autoridades locales de todo el país y se considera una muy buena práctica.

El futuro

El plan maestro de energía de Batterstown se ejecutó a principios de 2020. Lamentablemente, el lanzamiento previsto de la Comunidad de Energía Sostenible se pospuso debido a la pandemia de COVID-19. Sin embargo, Philip McCormack, quien impulsó la creación de la Comunidad de Batterstown, ha logrado expandir su influencia y se ha convertido en el mentor de la Comunidad de Energía Sostenible del condado de Meath, lo que le permitió transmitir su experiencia y entusiasmo a muchos más ciudadanos.

Para que la iniciativa tuviera éxito fue fundamental el espíritu de equidad y colaboración, que garantizó el libre intercambio de información y beneficios. Dicho espíritu es el fundamento de los programas de la Comunidad de Energía Sostenible. Al principio, se requiere una gran inversión de tiempo en la comunicación. Aquellas comunidades que tienen el potencial de convertirse en Comunidades de Energía Sostenible reciben información completa no solo de los beneficios de los planes, sino también del nivel de trabajo, el compromiso y la inversión que se requieren para garantizar el éxito. Las comunidades pueden lograr un sentido de pertenencia en relación con el proyecto solo cuando estos aspectos se comprenden cabalmente. Una vez que se determina la voluntad de la población, el crecimiento orgánico interno garantiza el desarrollo a largo plazo e inspira la adopción del concepto de energía sostenible en el futuro.

El Ayuntamiento del condado de Meath, a través de los miembros electos y el Poder Ejecutivo, cree firmemente en el empoderamiento de las comunidades del área. Es preferible apoyar a las comunidades que requieren asistencia para generar su propio proyecto, en lugar de ofrecer soluciones consumadas. La aspiración de todas las comunidades es fundamentalmente la misma, más allá del condado o del país en cuestión. En estos tiempos cambiantes, los desafíos continúan presentando oportunidades de innovación. El compromiso del Ayuntamiento del condado de Meath de apoyar a sus comunidades y su gente es más fuerte que nunca.


Texto redactado por Caroline Corrigan y David Gilroy, del Ayuntamiento del condado de Meath

Más información

6. Los directorios de empresas municipales

Esfuerzo conjunto:  Wolfhagen, Alemania

Wolfhagen crea puestos en el directorio de la empresa municipal de energía para los representantes locales de cooperativas energéticas.
Nivel de participación: colaborar

Imagen > Cortesía de Dirk Schmidt en Wikipedia Commons

En la pequeña ciudad de Wolfhagen, en el norte de Hesse, Alemania, el Ayuntamiento respaldó la creación de una cooperativa de ciudadanos que ahora posee una participación del 25 % en la empresa municipal de energía. Como resultado de la asociación, se han financiado 6 MW de un nuevo sistema de generación de energías renovables, y se ha creado una fundación para el ahorro energético.

La ciudad comenzó a desempeñar un papel activo en los asuntos energéticos locales en la era de la liberalización del mercado de la energía, en la década de 1990. Decidió retener, en lugar de vender, la compañía Stadwerke (una empresa de energía de propiedad municipal) y remunicipalizar la red local.

A principios de la década de 2000, su prioridad fue aumentar el suministro de energía renovable, como siguiente paso para mejorar la provisión de energía y hacer frente al cambio climático. La posibilidad de generar energía renovable a nivel local fue la ocasión ideal para que la ciudad emprendiera acciones climáticas que crearan oportunidades económicas locales y, al mismo tiempo, fomentaran la participación ciudadana.

El gerente de energía de Stadtwerke fue quien propuso la idea de crear una comunidad energética, al identificar la oportunidad de promover la participación ciudadana y recaudar el capital tan necesario para invertir en nuevos proyectos eólicos y solares.

El apoyo a las cooperativas energéticas ciudadanas

El gerente presentó la idea ante el Ayuntamiento local e inició el proceso para conformar la cooperativa. Después de dos años de debate en el Ayuntamiento, eventos públicos, proyecciones de películas y discusiones, se creó la cooperativa BEG Wolfhagen, con 264 ciudadanos de Wolfhagen participando en calidad de primeros miembros.

La cooperativa energética de Wolfhagen recibió la propuesta de adquirir una participación del 25 % de la compañía Stadtwerke, lo que dio lugar a que los ciudadanos locales fueran propietarios directos. En su primera oferta de acciones comunitarias (valoradas en 500 euros cada una, con un máximo de cinco por socio), la cooperativa recaudó 1,47 millones de euros. Aunque esta cifra era menor que la requerida para comprar la participación del 25 %, el Ayuntamiento municipal ofreció un préstamo para financiar el monto restante, que fue reembolsado en los 12 meses posteriores. La comunicación periódica entre las dos organizaciones se mantiene actualizada con las reuniones de la junta de supervisión y ambas tienen derecho de voto sobre todas las cuestiones relacionadas con la producción y el suministro de electricidad en la región.

Trabajo conjunto

El esfuerzo conjunto de la cooperativa y Stadtwerke ha producido resultados admirables. En 2014, Stadtwerke logró con éxito su objetivo de generar energía 100 % renovable, un año antes de lo previsto, lo que puso fin a su dependencia de los combustibles fósiles y los proveedores de energía externos. El parque eólico de 6 MW y las plantas solares de propiedad conjunta son los principales generadores de energía en Wolfhagen.

La empresa obtiene ganancias todos los años, y los accionistas de la cooperativa reciben un dividendo anual (alrededor del 4 por ciento en 2016), mientras que los fondos restantes se destinan a la fundación de ahorro energético de la cooperativa. A finales de 2016, BEG Wolfhagen tenía 814 miembros con una riqueza cooperativa de más de 3,9 millones de euros. Ya totalmente establecida, la cooperativa otorga a los nuevos miembros un período de dos años para pagar su participación inicial en cuotas de 20 euros, lo que contribuye a ampliar el acceso de individuos e incluir a las familias de bajos ingresos.

La cooperativa impulsa la toma de decisiones estratégicas a través de las voces de dos representantes que desempeñan un cargo en el directorio de nueve miembros de Stadtwerke. Las dos organizaciones están uniendo esfuerzos actualmente para concretar nuevos proyectos de movilidad relacionados con la tarificación de infraestructuras y la subvención de automóviles eléctricos. Los empleados de Stadtwerke se reúnen periódicamente para debatir sobre posibles nuevos sitios para la generación de energía fotovoltaica solar de la cooperativa. Asimismo, están buscando oportunidades para que la cooperativa invierta en nuevas acciones para la instalación de turbinas eólicas.

Si bien la aspiración a la participación ciudadana siempre estuvo presente en la política energética de Wolfhagen, la experiencia ha demostrado su importancia. Manfred Schaub, funcionario municipal del sector de la energía del Ayuntamiento de la ciudad, observó:

“El factor más importante es la gente activa… No todo lo que es posible puede llevarse a cabo si la gente no participa. Contábamos con algunos proyectos que eran interesantes y sólidos desde la perspectiva económica, pero nos faltaba el recurso humano para concretarlos. Como técnico, me vi obligado a entender la importancia de esa necesidad. Entendí [el problema] desde el punto de vista técnico… Me di cuenta de que no solo se trata del aspecto técnico, sino que también influyen las personas y el contexto social”.


Texto adaptado a partir de una entrevista de mPower sobre la transición energética en Wolfhagen

Más información

La respuesta ante el descontento público: Niš, Serbia

El Ayuntamiento de Niš integra la participación de una comisión ciudadana sobre cambios de precios en la junta municipal de energía.
Nivel de participación: colaborar

Imagen > Cortesía de Av Monika, en SNL

Situada en el valle de Nišava, en el sur del país, Niš es la tercera ciudad más grande de Serbia, un país con un sector energético profundamente afectado por su dependencia de las importaciones de combustibles fósiles, en especial gas natural y petróleo, que complementan la combustión de carbón propia. Los consumidores también enfrentan altos niveles de pobreza energética.

El Ayuntamiento está decidido a llevar a cabo una transición energética para que el sistema de energía sea democrático, ecológico, social, eficiente y renovable. Con este fin, las políticas energéticas de Niš están integradas en un conjunto de planes de acción y hojas de ruta interrelacionados.

Niš fue la primera ciudad serbia en adoptar e implementar, en 2014, un Plan de Acción de Energía Sostenible (PAES). En él se definieron las medidas concretas, las responsabilidades y los plazos necesarios para alcanzar los objetivos de la autoridad en materia de consumo de energía y reducción de emisiones de CO2. El PAES ha permitido a la ciudad alinear su objetivo con el de la UE de reducir el consumo de energía en un 21 % en 2020, en comparación con el parámetro de referencia de 2010.

Dado que la ciudad forma parte del Pacto de los Alcaldes, su agenda hasta 2030 se esbozará en un Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES). El PACES es un modelo para los planes de acción individuales basados en el PAES, y se enriquece con el trabajo del Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea, lo que permite a los ayuntamientos supervisar y analizar los datos pertinentes para que se utilicen como referencia en la gestión integrada de las acciones climáticas y de la energía.

Alteraciones en el precio de la energía

En respuesta al descontento de la población, el Ayuntamiento de Niš decidió crear una comisión de colaboración para supervisar los cambios en los precios de la energía.

La introducción de esta medida es consecuencia de que en 2013 la ciudad había cambiado el sistema de facturación de la calefacción urbana: había dejado de calcular las tarifas según la superficie de la propiedad para hacerlo según el consumo mensual. Este cambio se introdujo para que el sistema fuera más transparente y justo; sin embargo, muchas personas expresaron su descontento. Los ciudadanos de bajos ingresos, que habitaban viviendas con un sistema de aislamiento deficiente y, por lo tanto, hacían frente a tarifas más elevadas, estaban en desacuerdo; así, muchos residentes exigieron su desconexión del sistema de calefacción urbana. Sintieron que el cambio en el sistema de facturación consolidó aún más la pobreza energética, que ya es un gran problema en Serbia (el segundo país europeo más afectado, después de Bulgaria).

Ante las crecientes tensiones entre los ciudadanos, por un lado, y el Ayuntamiento y la empresa proveedora de calefacción, por el otro, la administración decidió invitar a los residentes a formar parte de un proceso democrático para encontrar una solución. Una organización de personas que representa a los habitantes de la ciudad ocupa ahora un sitio en una comisión establecida para aprobar el cambio de precios. También forma parte de la junta de supervisión de la empresa municipal proveedora de calefacción, pudiendo asistir también a las reuniones de la gerencia.

Esta nueva estructura democrática ha fortalecido la capacidad del Ayuntamiento de impulsar la transición energética local en beneficio de todos. La empresa pública realizó una consulta entre los usuarios para mejorar su sistema de facturación. Los ciudadanos que reciben calefacción urbana solicitaron pagar un poco más en los meses de invierno y un poco menos durante el verano, y este cambio se ha implementado.


Texto adaptado a partir de un artículo de Bojan Gajić, de la ciudad de Niš, Serbia

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